Estoy harto de ver,
Cómo me quedo ciego viendo diarios,
Con las mismas letras de siempre,
Sin siquiera querer cambiar su voz.
Estoy harto de mi poca expresión,
de hablar en vez de pensar,
Cuando lo correcto es,
Pensar y después hablar.
Estoy harto de ser joven,
Por tener un futuro,
Cuando aún no tengo nada resuelto...
Estoy harto de no poder expresarme,
Ya sea mi arte, mi pensar ni mi actuar,
Libremente, simplemente, fugazmente,
Ni poder entregar mi amor, sólo en mi mente.
Estoy harto de mis oídos,
Más bien ellos están hartos,
De escuchar la misma armonía siempre,
Estoy harto de mi alma,
No saber dónde irá después,
Al no tener espiritualidad,
Ni saber a qué Dios rezar.
Estoy harto del espacio que hay a mi lado,
Soledad que nunca me deja,
Pese a la ironía,
Es mi única compañía.
Estoy harto de ser algo y nada,
De ser todo y poco,
De ser menos aunque más,
Pero siempre un nunca.
Estoy harto de mi falta de arte,
De mi ceguera situacional,
De mis encuadres imperfectos,
De mis enfoques desenfocados.
Estoy harto de no hacer,
Ni menos deshacer,
Las cosas que quiero
Y las que aborrezco.
Estoy harto de estar harto,
De ser yo mismo,
De autosuicidar mis ideas,
De redundar en lo mismo.
Estoy harto de depender.
De un pero, siempre y cuando,
A no ser que eso ni lo otro,
O nunca entonces.
Estoy harto de ver los cuchillos del reloj,
Cortando el tiempo como si nada,
Dejando nada que hacer,
y menos algo que remendar.
Estoy harto de ver mis álbumes,
De gente que quedó en el rezagado ahora,
Por mi culpa, por mi gran culpa,
por no regar La flor amiga.
Estoy harto de crear situaciones adversas,
Para exculpar las cosas que no hice,
Harto de la soberbia de la culpa...
Estoy harto de estar harto,
Pero cobarde para dejar de serlo,
Pero me gusta estar harto,
Al menos sé algo de lo que no me harto.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario