Cuando era un niño, mi alma y la tierra
estaban unidas por el mismo latído.
Ahora he crecído y todo ha cambiado,
las respuestas de este mundo
me dejan desconcertado.
Soy un pez bobo mordiendo
una y otra vez el mismo anzuelo...
Comos evitar otro salto mortal
cuando quiero hasta el desmayo,
no quiero nada más...
No soy juez, ni fiscal, tampoco tribunal,
pero me encuentro culpable,
culpable de no tener un plan.
No hay más remedio que aprender a masticar,
la evidencia me condena... y no me sirve...
si sigo asi voy a volcar mi cabeza,
la que nunca para de hablar.
Y se muy bien como llegué hasta aquí,
fuí el principio, quiero ser el fin...
quiero saber que voy a buscar,
mi sueño es bello pero a la vez
es el más absurdo.
y sin siquiera poder reaccionar,
fue entonces que el sueño terminó.
Hay veces que me rio de mi mismo,
sé bien que la alegria y el dolor
son diferentes voces de un mismo grito...
domingo, 6 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario